lunes, 23 de noviembre de 2009

Política en la Web 2.0

La problemática que se desarrollará a lo largo del blog es la influencia de la política en los tiempos de la Web 2.0. Con Web 2.0 nos referimos a una segunda generación en la historia de la Web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis o las folcsonomías, que fomentan la colaboración y el intercambio ágil de información entre los usuarios. Entre ellos destacamos a Facebook, Youtube, Flicker, Second Life y Twitter.

Web 2.0




El término, Web 2.0 fue acuñado por Tim O'Reilly en 2004 para referirse a una segunda generación en la historia del desarrollo de tecnología Web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis o las folcsonomías, que fomentan la colaboración y el intercambio ágil de información entre los usuarios de una comunidad o red social.

Business Week detalla cómo los principales pre-candidatos demócratas y republicanos norteamericanos compiten para ver quien consigue tener más amigos en su perfil de MySpace o Facebook, para tener una presencia más solvente y atractiva en Second Life, o para conseguir vídeos con un número mayor de visualizaciones en YouTube.

Políticos en la Web 2.0






A pesar de las dificultades y la necesidad de entender y adaptarse al medio, la dirección parece clara: varios candidatos (Obama, Edwards, Clinton y Kucinich) tienen ya perfiles en MySpace con más de veinte mil amigos - más de cien mil en el caso de Obama, Edwards mantiene informados de la campaña a través de Twitter a casi tres mil seguidores, todos los candidatos tienen perfiles en Facebook, Hillary Clinton publica “Hillcasts” de vídeo en su web… la cosa parece clara: una parte significativa de la campaña de las Presidenciales norteamericanas del 2008 transcurrió en la social web.

Cuando surge el problema

Hoy en día los candidatos políticos intentan cada vez más de manejar los parámetros sociales de la web, y convertirlos en relaciones con unos votantes que se vuelven más fieles a medida que entran en contacto con sus candidatos a través de un número mayor de canales con un grado mayor de proximidad. El conflicto surge en el hecho que al ser una política que emplea un tono completamente personal en sus respuestas, genera una desconfianza extrema en el caso de que, como parece, sea una tercera persona la que ha estado actualizando su cuenta de twitter por ella. Que la cuenta de twitter, de facebook o el blog lo actualicen colaboradores del partido no es malo en sí, el problema surge cuando se quiere dar a entender que se habla directamente con el político en cuestión y no es así. En este momento se pierde la cercanía al votante o al ciudadano que se quería conseguir. Pero más allá de esto, está el hecho de si realmente los políticos están entendiendo las posibilidades que la web2.0 plantea para estar más cerca del elector y del ciudadano al que representan una vez elegido, o simplemente se están empleando como un arma más de publicidad electoral, para dar sensación de cercanía.

Casos.

Algunos de los ejemplos que tenemos en cuenta para explicar dicha problemática serán las elecciones en Estados Unidos del 2008 y las elecciones de nuestro país que se llevarán a cabo en Julio de este año donde reconocemos que los principales pre-candidatos demócratas y republicanos norteamericanos compiten para ver quien consigue tener más amigos en su perfil de MySpace o Facebook, para tener una presencia más solvente y atractiva o para conseguir vídeos con un número mayor de visualizaciones en YouTube. Con una parte significativa de la masa de votantes introducida ya en la web social, con perfiles activos y relaciones desarrolladas, la propuesta de valor para los políticos parece tener toda la lógica del mundo. Sin embargo, resulta defectuoso por el simple hecho de que la propia estructura de los partidos políticos y la naturaleza de los mensajes es habitualmente de lo menos adecuada para la web 2.0: en política, el control del mensaje, la jerarquía y la unidireccionalidad predominan claramente frente al diálogo y la desestructuración de la Web 2.0. A pesar de las dificultades y la necesidad de entender y adaptarse al medio, la dirección parece clara: varios candidatos (Obama, Edwards, Clinton y Kucinich) tienen ya perfiles en MySpace con más de veinte mil amigos - más de cien mil en el caso de Obama, Edwards mantiene informados de la campaña a través de Twitter a casi tres mil seguidores, todos los candidatos tienen perfiles en Facebook, Hillary Clinton publica “Hillcasts” de vídeo en su web… la cosa parece clara: una parte significativa de la campaña de las Presidenciales norteamericanas del 2008 transcurrió en la social web.

Marketing, Política, Redes Sociales y Web 2.0 = Obama!

A partir de este análisis llegamos a la conclusión de que el correcto uso de las nuevas tecnologías, en este caso como estrategia de la campaña política de Barack Obama, da como resultado un buen marketing online. Más allá de que nunca se podrá saber realmente quién votará a quién, se puede hacer un buen seguimiento del comportamiento de éstos potenciales votantes. Así como también se puede saber quienes están trabajando activamente en la campaña, quienes están trayendo más voluntarios, y quienes realmente no son miembros activos de ésta especie de “comunidad” que se ha creado en torno a Obama y su campaña. Esto se debe a que las nuevas tecnologías ayudan a mantener la información actualizada casi al instante y los medios disponibles para todo aquel que quiera colaborar.
Es así como la gente misma se va involucrando en el asunto directa o indirectamente. Ésta última forma de participación, la indirecta, es gracias a las redes sociales, grupo al que entraron gracias a Facebook y el buen uso y manejo que hicieron de tan potente herramienta. Por ahora esta campaña sólo genera masa crítica, mucha gente que lo sigue y que está al tanto de lo que dice. Pero todos y cada uno de ellos son potenciales votantes.
Barack Obama definitivamente tendrá que ser considerado como el político más emblemático de la web 2.0. Indudablemente el inteligente empleo de los nuevos medios digitales incidió en el triunfo de Barack Obama en las recientes elecciones presidenciales de Estados Unidos.

La campaña de Obama

La última campaña presidencial en los Estados Unidos marcó una gran diferencia en el aprovechamiento de las plataformas de la web. Un año antes de las elecciones, Youtube creó un canal específico donde los cibernautas podían dejar sus videos con preguntas para los candidatos. Se recibieron 3000 preguntas, de las que se seleccionaron 39 para ser contestadas por los candidatos. 

De hecho, Youtube permite compaginar las campañas televisivas con Internet. Todos los spots de campaña se pueden publicar en la plataforma sin ningún costo. Por ejemplo, el vídeo “Yes We Can”, donde varios ciudadanos y famosos apoyan la campaña de Barack Obama, recibió 27 millones de visitas en dicho sitio. Con cifras como estas se entiende que el presidente de los Estados Unidos diera prioridad a Internet para el éxito de su campaña.

Además, la campaña de marketing político de Obama contaba con una web personal donde el candidato pedía donaciones voluntarias. En efecto, se estima que la mitad de las donaciones recibidas se realizaron a través de Internet. Otra herramienta fue utilizar redes como Facebook para segmentar a los votantes, haciendo posible enviar millones de e-mails segmentados por el Estado de residencia, el código postal y los eventos en los que se había participado.

Obama on whether he'll appoint a special prosecutor to investigate Bush



En este ejemplo vemos como a través de esta herramienta, Youtube, Obama responde a una cuestión acerca de la políticas tomadas por Bush en su gobierno. Esta es una forma de expresar sus ideas, de hacer propaganda política al ser internet un medio tan masivo, es decir, donde millones de personas tienen un gran alcance a toda hora.

Caso Barack Obama: Nueva era de la Política en las comunicaciones e Internet



Christian Baldarrago, experto en OEA Nuevas tecnologías explica como influyó la campaña electoral de Barack Obama desarrollada en la web 2.0 en su victoria hacia la candidatura.

¿fundamental o casualidad?

Luego de la campaña de Obama en los Estados Unidos que tuvo como resultado la victoria frente al partido Republicano. En nuestro país, el PRO siguió sus pasos, ya que observó esta nueva forma de hacer política como una herramienta clave a la hora de llevar a cabo la campaña electoral. 
En ambas elecciones se puede observar que los pioneros de esta nueva herramienta en cada país, Obama en Estados unidos y De Narvaez en la Argentina, consiguieron la mayoría de los votos. ¿Será casualidad o realmente la Web 2.0 se convirtió en un arma fundamental para la estrategia política? Creemos que esta pregunta tendrá su posible respuesta cuando más países incorporen la política digital y se pueda obtener una estadística mas detallada. En Brasil, Lula ya está implementando esta nueva herramienta para comunicarse con los ciudadanos.

Comunicación 2.0 en nuestro país


El ecuatoriano Jaime Durán Barba es el estratego electoral de Mauricio Macri que ayudó a Francisco De Narváez a ganarle en junio a Néstor Kirchner. Dice que Kirchner sigue ahora la política con los medios de Rarael Correa, que fue efectiva en Ecuador para alinear a los medios con el gobierno. En disidencia con los expertos argentinos, cree que, a pesar de su bajo nivel de imagen, con los medios disciplinados K podría ganar en 2011. ¿Pueden las nuevas herramientas de comunicación 2.0 servir de alternativa de comunicación para políticos opositores ante un mapa mediático que cambiará radicalmente en la Argentina? Diego Dillenberger dialoga con Durán Barba y los expertos argentinos Cecilia Mosto y Lucas Lanza.

Qué sucedió en la Argentina

En la Argentina, un estudio realizado por eamericas.org muestra que la mayoría de los políticos del país -en su variante de candidato, funcionario o legislador- no tiene una verdadera conciencia de lo que es la comunicación online y de lo que significa ser 2.0. Existieron experiencias fugaces durante la pasada campaña, pero tuvieron poca planificación y ninguna continuidad. Según el Observatorio Permanente de Identidad Política Digital de dicha ONG, menos del 50 por ciento de los políticos argentinos con proyección nacional tienen una construcción profesional de identidad propia en la Red. Así, aunque el “efecto Obama” auguraba una tendencia creciente a principios de 2009, el adelantamiento de las elecciones interrumpió de alguna manera este proceso, impidiendo que se concretaran las primeras e-campañas de la Argentina.
El desafío radica en buscar aplicaciones con sentido que se adapten a la dinámica del Estado para proveer servicios de mejor calidad, promover la participación y relación con los ciudadanos, y transparentar el acceso a la información pública, todo ello con la consecuente contribución de construir la democracia 2.0 que demandan los nuevos tiempos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Conclusión ¿Por qué la MARCA OBAMA funcionó?

Obama personificó un modelo 2.0 no sólo por utilizar Facebook y Twitter, entre otros, sino por abrir el campo en una multiplicidad de acciones políticas que encarnan el concepto 2.0 en sí mismo y que modifica las maneras de hacer política, transformando a ésta en un ejercicio en conjunto con la ciudadanía.
La Web 2.0 significa comunidad, y en ella se genera un feedback entre usuarios que posibilita compartir ideas, intercambiar pensamientos pero también impulsa valores para aprender a escuchar lo que el otro tiene para decir. Este acto de escuchar permite, consecuentemente, que múltiples voces puedan expresarse, dando a conocer su punto de vista sobre algún tema. Indudablemente la Web 2.0 mostró que muchas personas tenían algo para decir y permitió visualizar una amplia paleta de opiniones que expresan también la diversidad que nos distingue como seres humanos. Sólo mediante la observación de esta pluralidad se puede comenzar a aceptar que otro piense distinto.
Obama lo entendió y ofreció un mensaje para cada una de estas múltiples voces dirigiéndose a cada público específicamente para hacerles sentir que son importantes y que su voz vale. Así fue cómo abrió su marca para que sea modificada de acuerdo al público al que iba dirigido, adaptando sus logos y símbolos para cada comunidad. Extendió su marca para cada sector en este mensaje unidireccional que va desde el candidato hacia los electores pero no se quedó sólo en esto.



Su campaña fue más allá y Obama abrió la marca permitiendo que los ciudadanos se apropiaran de ella. El resultado es que la gente sintió que todos pudieron cosechar los beneficios porque todos eran parte de la marca Obama. Se superaron los miedos de “generar filtraciones”, y se tomó una posición flexible que ayudó a empujar la Marca Obama a un estatus legendario.
Obama se abrió para que los ciudadanos la adopten como propia, entendiendo que los usuarios, gracias a los permisos que ofrece la Web 2.0, se transformaron en “prosumidores”, una mezcla de consumidores y productores de la información.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Conclusión ¿Por qué no tuvo el mismo resultado en Argentina?

Muchos políticos de Latinoamérica, como es el caso de Argentina, están tratando de basar sus estrategias y tácticas a las herramientas que ofrecen la Web 2.0. Varios dirigentes ya están actuando e involucrándose tratando de imitar acciones en Internet para ser el “Obama latino”.
Los candidatos políticos ya se encuentran en carrera para utilizar la Web 2.0 pero aún les falta entender la diferencia entre Estar en Internet y ser un político 2.0.
Es decir que están formando parte de las redes sociales, obtienen cuetas en Facebook, Twitter, entre otros; pero a diferencia de Obama, no están aprovechando esto como forma de integración e intercambio con la comunidad.
La principal falla fue que en ningún momento apuntaron a segmentar al electorado, una estrategia que resultó fundamental en la campaña de Barack Obama en Estados Unidos y que trajo un resultado muy eficaz para canalizar el electorado y hacer llegar el mensaje a las minorías. Esto no fue el caso, ya que si bien se aprovechó a desarrollar algunos sitios que resultaron eficientes para casos de conyuntura electoral, como el caso de nuestraboleta.com; hay otros que se implementaron pero no produjeron tráfico e interés y quedaron en acciones improductivas, como el caso de unidosenlaweb.com.



Hoy todos quieren ser Obama, pero para ello, se debe comprender acabadamente que 2.0 es una nueva manera de ser y estar en la web: de diálogo, apertura y feedback constante con el electorado; de alimentación y retroalimentación constante en un espacio que hoy, definimos entre todos.